miércoles, 30 de mayo de 2012

Intervencion directa en las dislalias.

Intervención directa

Orientaciones generales para la intervención directa

  1. Enfoque pluridimensional. Este ha de tener un doble sentido, por una parte hemos de tener en cuenta, no sólo el problema de pronunciación, sino el lenguaje en su conjunto y al niño en su totalidad y por otra hemos de partir siempre de la colaboración con el resto de los profesionales que inciden en la educación del niño
  2. Conveniencia del tratamiento precoz. Progresivamente los órganos articulatorios van perdiendo plasticidad. Es más fácil corregir un rotacismo a los 6-7 años que a los 10 ó 12, además la persistencia del problema articulatorio puede crear problemas de baja autoestima en el niño.
  3. Importancia de la colaboración de los padres. Si les explicamos de forma clara y sencilla lo que pueden hacer y si además participan en alguna sesión de reeducación, tendremos en ellos un apoyo muy importante sobre todo a la hora de afianzar la articulación del fonema corregido.
  4. Partir de una buena evaluación (exploración). Esto nos permitirá seleccionar los ejercicios adecuados. Carece de sentido dedicar tiempo a hacer discriminación auditiva si el niño no tiene problemas en este campo o hacer ejercicios de labios, mandíbula etc. si no presenta problemas en la motricidad de esos órganos.
  5. Elaborar un programa de trabajo: nº de sesiones, duración de las mismas, ejercicios que vamos a realizar, materiales a utilizar, etc.
  6. Explicarle al niño en que consiste el problema, lo que vamos a hacer así como el objetivo de cada ejercicio. Aunque tenga poca edad, si utilizamos el lenguaje adecuado, nos entenderá y su colaboración será mejor.
  7. Hacer una autoevaluación constante. Esto nos permitirá suprimir o variar ejercicios en función de los resultados.
  8. Intercambiar ejercicios. No debemos hacer monótona la sesión, si es necesario introducir alguna actividad lúdica.
  9. Si utilizamos algún aparato, familiarizar primero al niño con él, en este sentido es aconsejable dejarle el logofón para que juegue con él antes de empezar a utilizarlo.
  10. Buscar la colaboración del niño. Nada ayudará tanto a la superación del problema como despertar el interés del niño, no sólo en cada sesión, sino también fuera de la misma. Es importante que siga practicando él sólo, como si fuera un juego, alguno de los ejercicios que hemos realizado en la sesión.
  11. Importancia de la empatía y refuerzo positivo. Resaltar los avances, minimizar las dificultades.
  12. Si no obtenemos los resultados deseados buscar información. En este sentido la bibliográfica sobre el tema o consultar con otro profesional, nos puede ayudar a mejorar los resultados.


Estrategias a seguir en el tratamiento de cada dislalia:

  1. En función de la evaluación, seleccionar los ejercicios del tratamiento indirecto: labios, lengua, paladar, soplo, respiración, discriminación auditiva, etc. adaptados al caso.
  2. Indicar en una lámina y en el espejo el punto y modo de articulación.
  3. Seleccionar las estrategias concretas de corrección. Para cada problema de pronunciación hay algunas pautas concretas que es fundamental conocer y seleccionar a la hora del tratamiento.
  4. Buscar sensaciones propioceptivas.
  5. Una vez conseguido el fonema articularlo progresivamente en sílabas, palabras y frases.
  6. Lectura en voz alta.
  7. Lenguaje espontáneo.


Algunos materiales

Espacio físico adecuado, una colchoneta, espejo, depresores, magnetófono, materiales para trabajar: soplo, ritmo, discriminación auditiva, motricidad labial y lingual; libros de imágenes, libros de cuentos, algunos juguetes, alguna bibliografía, etc.

Aunque no tan necesarios como los anteriores, también son convenientes: logofón, espirómetro, ordenador con algunos programas y espejo de Glatzel .


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